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¿Él es Satanás?

San José, Costa RicaBandera_costa_rica

Por allá en los 90’s (cursaba 5to o 6to grado en una Escuela de La Salle) estaba jugando en casa con mi amigo del alma, Lalo, un vecino con el que siempre la pasaba super bien. Ese día, estábamos en el patio de la casa vieja, y él se percató que yo tenía un llavero con la imagen de San Juan Bautista de La Salle, que como imaginarás luego de 8 años escolares en esa institución (más los años que mis hermanos mayores ya tenían ahí) este personaje significaba muchísimo para mí.

Pues resulta que Lalo, me dijo “eso es de Satán, él es Satanás”. Para mí, en ese momento, eso fue un gran ataque. Le dije que no, que, para nada, y que incluso representaba parte de la iglesia católica. Para lo que él dijo “En el evangelio dice que solo se puede venerar la figura de Jehová, y que cualquier otra representación, es una acción del diablo para engañarnos”.La Salle

Recuerdo mi rabia, recuerdo mi impotencia, que rápidamente al ver el rostro de Lalo riendo y repitiendo “Él es Satanás”…” “Sí, él es Satanás” pasó rápidamente a violencia, lo agarré por el cuello y mientras lo apretaba, él con la cara roja decía “Satanás” “Satanás”… y yo apretando más duro le decía: “Di que no es satanás”…. y de ahí no recuerdo en qué terminó… sí sé que aún está vivo y que continuamos siendo grandes amigos.

Ahora de grande, muchos años después (no hace falta decir cuántos) aún recuerdo ese instante, el lugar específico donde ocurrió y cómo era mi llavero. ¿Por qué sigue en mi mente esa historia? Probablemente porque después de salir egresado de La Salle, ya con primera comunión y confirmación, muchos cambios de posición he vivido. Por ejemplo, estudié 4to y 5to año en un colegio adventista, que me invitó a conocer otra verdad… me la presentaron como “la verdadera”. Rápidamente, y sin avisar en mi casa (no sé por qué), me bauticé adventista. Viví mi nueva verdad, solo por 2 años, ya que cuando hice mi año sabático y dediqué un año exclusivo a trabajar en la cooperativa, varios compañeros de ahí me decían que ellos asistían a la iglesia evangélica, y que esa era “La Verdad”. Recuerdo que, en ese momento, cada tarde debatíamos en los descanso del trabajo (siempre en respeto, tal vez porque nos unía el convivir en la cooperativa) y comencé a darme cuenta que un mismo versículo de la biblia, así fueran dos líneas, la católica, la adventista y la evangélica podían tener una interpretación distinta de esa verdad. Pero lo cierto es que comencé a asistir a esta iglesia y estaba a punto de bautizarme (no era muy duro para cambiar), solo que al irme a estudiar en otra ciudad esto no continuó. Al entrar en la universidad, nuevas posiciones y formas del ver mundo fui conociendo.

Como que no hay Una Verdad…

Ahora y después de mi pasada por la universidad (Que por cierto era católica) estoy en este momento (Hoy febrero 2018…no sé en 5 años) con mi planteamiento que Dios es el acumulado de las buenas energías, y que no requiero de intermediarios -Instituciones- para conectarme con lo divido… y con esto no me siento vidente o sobrenatural… sino que es una relación directa, sin más, con mucho amor y agradecimiento por cada día de vida. Y que hay tantas versiones de verdad como interpretaciones un libro.

Pero… ¿Y entonces? ¿quién es satanás?, no estoy muy seguro, pero creo que no es San Juan Bautista de la Salle, y que es más probable que seamos tú y yo, cuando por imponer una verdad -por más amor que tenga- pasamos por encima de la voluntad de las otras personas, negando sus particularidades.

Posiblemente estas vivencias y las muchas que tuve dentro de mi familia y la cooperativa (las cuales fueron una bendición) desde hace muchos años me he –y nos hemos– dedicado, a buscar formas creativas y energéticamente saludables que nos posibiliten ponernos en el lugar del otro, el posibilitar que por lo menos un instante pensemos/actuemos desde la visión de las otras personas, sobre todo de las que consideremos “contrarias” a las nuestras.

Y es que al final de cuenta, no es tan difícil. Es solo reconocer que yo y los míos, somos solo un pequeño punto dentro de un universo de posibilidades de pensamientos y creencias. Y que si cada uno se pone desde su trinchera -por más amorosa que crea que sea-, (Religiosa, político partidista, patriótica, ideológica…) atacando a la otra persona por no pensar como nosotros, estamos creando millones de trincheras, y de trinchera en trinchera la convivencia se nos va alejando.

Que viva la diversidad de pensamiento. El respeto. Que viva cada espacio donde posibilitemos el DIALOGAR cediendo un poco, para ponernos en lugar de las otras personas.

Por Ricardo Salas

Reflexiones de fin de año (2016). Por Gustavo Salas

bandera_venezuelaBarquisimeto, Venezuela

A continuación les compartimos este escrito que nos envió con mucho cariño Gustavo Salas, integrante de la Red Cecosesola, quien fue en compañía de Tere Correa parte de las actividades del Festival Internacional Conviviendo Sin Fronteras.

Gracias Gustavo y Tere por haber sido parte de esta hermosa historia disfrutada en la FIC_1comunidad de La Carpio el pasado diciembre.

Acá el escrito:

Vamos siendo un sentimiento:

Nos mueve el querer construir relaciones muy diferentes a las existentes en las sociedades actuales. Partimos de la intención de convivir en el respeto, construyendo relaciones de responsabilidad, confianza, equidad y apoyo mutuo, en síntesis, en ir siendo éticos. Por lo cual no se trata de un modelo a copiar ya que los sentimientos no se pueden ni imponer ni calcar.

Intentamos ir trascendiendo las relaciones sectarias de acumulación individualista de poder, riquezas y conocimientos, alimentando la esperanza de que otro mundo es posible en cuanto vamos generando un proceso de transformación cultural en los deseos que nos mueven.

Vacíos de poder:

En nuestro proceso vamos eliminando las estructuras formales de poder, lo cual va creando un vacío. Y en cuanto no exista un correspondiente proceso de transformación en nuestros deseos individualistas, este vacío rápidamente es llenado por intereses que pueden tener poco o nada que ver con construir relaciones éticas. Esta usurpación del poder se puede dar a título personal o por grupos que se forman a conveniencia de intereses particulares. Por lo cual, es fundamental el ir llenando los vacíos de poder con criterios colectivos que van siendo coherentes con el deseo de vivir en relaciones de respeto. Estos criterios conforman la base de una disciplina colectiva que enmarca nuestro accionar y la toma de decisiones.

Como dos caras de una misma moneda:

La fortaleza de nuestro proceso emerge de la energía colectiva que emana de las relaciones
que vamos construyendo con base a un sentimiento: el deseo de convivir en el respeto. Se trata de un sentimiento que con el tiempo se puede ir profundizando o evaporando, inclusive sin darnos cuenta, hasta que pudiese ser demasiado tarde.

Por lo cual, en la base nuestra fortaleza (los deseos que nos mueven) también se encuentra nuestra debilidad. Debilidad o fortaleza dependen de las cualidades de las relaciones que van emergiendo con base a los sentimientos que predominan.

Autonomía:

FIC 2La autonomía de nuestro proceso depende fundamentalmente en ir profundizando una transformación cultural en los deseos que nos mueven, en ir trascendiendo los deseos individualistas de acumulación de poder, riquezas y conocimientos. Esta transformación es la que nos va haciendo no manipulables. Las medidas administrativas que normalmente se

recomiendan, como la autogestión financiera, no dejan de ser importantes, pero terminan siendo secundarias ante la relevancia de nuestro proceso transformador.

No es casualidad que cuando el gobierno nos incautó nuestro sistema de transporte manipuló el apoyo de muchos de los compañeros conductores de los autobuses ofreciéndole engañosamente un autobús a cada uno. No es casualidad que el gobierno mexicano intenta socavar al Movimiento Zapatista a través del consumismo.

Nuestro proceso y el Movimiento Zapatista:

Pareciera que en ambos procesos se encuentra el deseo de construir relaciones muy diferentes a las existentes en las sociedades actuales, trascendiendo las relaciones imperantes de sectarismo y de acumulación individualista de poder, riquezas y conocimientos

Ambos partimos de la intención de convivir en el respeto, construyendo relaciones de responsabilidad, confianza, equidad y apoyo mutuo, en síntesis, en ir siendo éticos.

Aunque en nuestros orígenes, en nuestras historias y en nuestras actividades concretas puedan destacarse numerosas diferencias, en las relaciones que ambos vamos construyendo existen profundas coincidencias.

No es casualidad que ambos hagamos hincapié en el valor de la palabra, en la rotación, y en el trabajo colectivo. No es casualidad que, si bien desde ambos procesos emerge una energía o fuerza colectiva, esta no se coloca en función de imponerse sobre lo demás sino más bien en garantizar la preservación, la integridad y la continuidad de los procesos que la generan.

Capitalismo, Socialismo y Cultura:

Tanto el capitalismo como el socialismo son manifestaciones de la cultura occidental. Una cultura que se mueve con base a fomentar desde la infancia deseos individualistas de acumulación de conocimientos, riquezas y poder. Por lo cual no es de extrañar, que los intentos por crear una sociedad equitativa, sin explotación, pero sin generar un profundo cambio cultural en cuanto a los deseos que marcan nuestra estructura lógica y nuestros accionar, terminen engendrando el mismo “musiú pero solo con diferente cachimbo”.

Ampliando el nosotros:

Nos iniciamos como cualquier cooperativa, como una empresa de sus socios yFIC 3 fundamentalmente para sus socios. En cuanto fuimos profundizando nuestro proceso transformador fue emergiendo una organización abierta, flexible y en movimiento donde se van derrumbando las fronteras que nos separen de los demás. Por lo cual, vamos trascendiendo el concepto de organización para ir siendo simplemente un proceso abierto, flexible y en movimiento.